Mezcal Carreño


Historia de Carreño

El Mezcal Carreño se inició en 1904 con Don Apolonio Carreño, el Mezcal se hacía de los agaves silvestres que crecían naturalmente en su propiedad, tierra que irónicamente en algunas parcelas, se usaba para cultivar caña de azúcar y se vendía a la familia de los productores de ron más grandes del país.

En la Hacienda Carreño se hacían tres grandes fiestas al año, la primera, en el cumpleaños de Apolonio en febrero; la segunda, al finalizar la molienda de la caña de azúcar en abril y, la tercera, con la pizca de la mazorca casi al final del año. Hoy, se mantiene viva la tradición de hacer mezcal, conservando el proceso ancestral y artesanal original utilizando plantas orgánicas.

Proceso de Producción

 Paso 1: Agave Silvestre, Mezcal Carreño utiliza sólo agaves silvestres de los Valles Centrales de Oaxaca. Estos agaves toman la tipicidad del terroir a medida que crecen por más de 10 años. El clima, el suelo y las plantas vecinas agregan su esencia al sabor final de nuestro mezcal.

Paso 2: Cosecha, Cuando un agave madura, el quiote se corta para permitir que los azúcares se concentren en la piña, o corazón de la planta. Una vez que se maximizan los azúcares, la planta se cosecha y las pencas se eliminan con una herramienta especial tipo machete llamada coa. Sólo queda la piña, lista para ser cocida.

Paso 3: Cocción, Las piñas se hornean en un horno de forma cónica excavado en el suelo y forrado con rocas de lava o de río para mantener el calor. Las piñas se dividen y se colocan sobre las rocas que están cubiertas con bagaso que protegen a las piñas de la quema. Una vez que el horno se apila con un montón de piñas, se cubren con petates y dos pies de tierra para sellarlo mientras se asan hasta por cinco días. Esto le da al mezcal sus marcas de humo. 
Paso 4: Molienda, las piñas asadas se trituran utilizando la tradicional rueda de Tahona, uno de los procesos de extracción más antiguos y laboriosos de todas las bebidas espirituosas. Esto se logra utilizando una gran rueda de piedra de una tonelada unida a un eje central y tirada por un caballo o una mula. La enorme rueda de tahona extrae lentamente los jugos y azúcares que conservan mejor el sabor que la trituración a máquina modernizada.
Paso 5: Fermentación,  El líquido de agave resultante y las fibras restantes se colocan en cubas de madera con agua para fermentar hasta por siete días. Utilizamos la fermentación al aire libre, lo que permite que la levadura silvestre de la región contribuya al complejo terroir de nuestro agave, haciendo que cada lote de mezcal sea único y auténtico.
Paso 6: Doble Destilación,  Una vez que se alcanzan los niveles adecuados de fermentación, los líquidos y las fibras se destilan utilizando un alambique de cobre calentado por un fuego de leña. Este proceso se realiza dos veces para garantizar que nuestro mezcal llegue al 45% de Alcohol Volumen por lo mínimo.

Browse by tag: